Ante un incidente cotidiano, un disgusto en el
trabajo o una discusión con nuestro(a) cónyuge, Una manisfestación más del
ritmo de vida en grandes ciudades, todo es rápido, todo es ahora yá, stress,
ansiedad, metas incumplidas y... podemos seguir. Sentimos que el corazón se nos
acelera y late con fuerza inusitada. Experimentamos un calentón en la cara
y comenzamos a sudar. ¿Quién no ha sentido algo similar en más de una ocasión?
Esto no son sino algunas de las manifestaciones de lo que conocemos como
estrés. Sin embargo el estrés es mucho más. Presenta una serie de
manifestaciones no tan fácilmente reconocibles que, no obstante, pueden
tener efectos sumamente dañinos. Por otra parte, no son únicamente las que
por lo general consideramos como situaciones problemáticas o negativas las que
pueden elevar nuestro nivel de estres. También una noticia que nos
provoca alegría súbita puede según muchos investigadores ser la causa
de una también súbita alza en nuestro nivel de estrés.
Se ha estimado que en los Estados Unidos el 43% de
los adultos sufren a causa de los efectos adversos del estrés y que entre el 75
y el 90 por ciento de las visitas a los médicos son para condiciones que se
relacionan de alguna manera con éste. El estrés está relacionado con muchas de
las principales causas de muerte tales como cáncer, enfermedades cardiacas,
cirrosis del hígado, enfermedades pulmonares, accidentes y suicidio. Según el
Dr. Paul Rosch presidente del American Institute of Stress el estrés se ha
convertido en el problema de salud más común en los Estados Unidos. Como
veremos más adelante, el estrés puede tener como uno de sus efectos una muerte
temprana y el envejecimiento prematuro.
Cinco
mini-ejercicios físicos para liberarse de las tensiones
1.
Párese bien alto, luego levante y baje su cabeza, de modo que logre
estirar bien su cuello. Gírela lentamente hacia la derecha y luego a la
izquierda. Baje su cabeza y vuelva a realizar este proceso cinco veces.
2.
Rote lentamente su cabeza hacia la derecha, y luego hacia la izquierda.
3.
Tire sus hombros hacia atrás, todo lo que pueda. Levante su hombro
izquierdo y luego relájelo tirándolo suavemente hacia abajo. Luego, haga
lo mismo con su hombro derecho.
4.
Realice con su brazo derecho un lento movimiento circular, completo, para
relajar el hombro. Haga lo mismo con su brazo izquierdo.
5.
Levante y luego relaje ambos hombros. Repita esto diez veces. Ponga su
brazo derecho sobre su hombro derecho y toque con la palma de su mano su
hombro izquierdo. Repita este proceso con su mano izquierda.


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